martes, 14 de mayo de 2013

Cuaderno de Bitácora: Día Uno

¿Cómo podría empezar este blog? Esa es la pregunta que ahora mismo no puedo dejar de plantearme. Pero no es una pregunta que me deje sin respuestas. Al contrario, porque se me ocurren muchas. Me gustaría tomarme este blog como algo con vida propia, como un cuaderno de bitácora que reflejase los desvelos del capitán que lo redacta.Mmm... ¡Sí!, creo que así lo empezare. Sin duda ya. Con un soplo de creatividad. Porque en el fondo este blog será eso: una traslación a la "nube" de los pensamientos y las historias de este insomne aprendiz de escritor anónimo. Así pues, aquí viene algo improvisado como florido de un saxofón en un oscuro club a altas horas de la madrugada. Una breve historia de dónde me encuentro ahora y del otro por qué del blog:

Este blog hace mucho no era naúfrago, pero un día cayó al mar virtual. En esas frías y caóticas aguas le persiguieron fieras troyanas. Pero, por suerte para él logró refugiarse en una pequeña isla. Los aborígenes que allí había le dijeron con gestos que desgraciadamente no podían comunicarse con el exterior. Dudaban incluso de la verdadera existencia de otras islas. El blog preguntó si por algún casual había wi-fi por allí. La respuesta fue obvia. Sin embargo, el blog siguió publicando, con más ahínco que nunca, más para sí mismo y para aquella apestada tribu del globo que para el resto del mundo que lo había abandonado.

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