jueves, 11 de julio de 2013

Cine O-Culto: Paranoia 1.0

¿Qué es una peli O-culta?

Todo cinéfilo que se precie ha visto y ama un listado curioso de películas bizarras, en la que una combinación de elementos poco usuales dan lugar a un delirio artístico en perfecto equilibrio, digno de admiración, estas películas son las llamadas "de culto". Pero no todas las grandes películas que aspiran a tan elevado reconocimiento lo consiguen por unas u otras razones, he aquí donde nace ese cine diferente y desconocido, que no de peor calidad, que nos enamora con su universo de atrevida imaginación: el "cine O-culto". Este cine pronto es olvidado y minusvalorado, y rara vez se traducen sus películas a otros idiomas más allá del inglés global. Este verano, aprovechando las inmensas horas ardientes que vuelven monótonas mis mañanas, he decidido embarcarme en un viaje arqueológico, de recuperación de estas joyas que pasaron desapercibidas o fueron rechazadas por los más elevados péritos (a quienes yo no pongo en duda, pero me gustaría guiarme por criterios propios).

Paranoia 1.0




Siguiendo mi forma de valorar hoy les quiero hablar de una película que no tiene desperdicio. La historia de "Paranoia 1.0" nos sitúa en un ruinoso edificio de un barrio marginal de una ciudad cualquiera en un futuro no muy lejano (en este sentido, así como en la decoración recuerda mucho a "Delicatesen" de Jean-Pierre Jeunet) y gira en torno a Simon J, un programador que ha de entregar un código para un cliente que desconoce. Los nervios de Simon J se disparan cuando comienza a recibir extraños paquetes vacíos. Empieza a pensar que alguien le sigue (el dependiente de una tienda de alimentación se lo confirma, o le da, como quien dice, la razón como a los locos), a comprar obsesivamente leche, a desconfiar de sus vecinos (un extraño hombre con un violento perro y otro hombre, mayor, que al no poder tener hijos ha fabricado su propio androide).



En este universo oscuro, donde cada paso es un paso en falso, deambulan otros personajes que pretenden influir en el frágil Simon J: Nial (el mensajero), Howard (el portero que vive en el sótano), Treece (amante del vecino del perro) y Adam (la cabeza de androide). La atmósfera está viciada por completo y se lleva al extremo los sentimientos humanos en un aura de desesperanza (Treece quiere huir y tener hijos, pero algo la obliga a quedarse, atrapada contra su voluntad, tiene que tomar zumos) , se roza el delirio, la obsesión por el control, y el sexo está muy presente. Los decorados son con relación a los personajes un gran acierto: se apuesta por el neo-noir que puede verse en otras películas como Batman, Shutter Island o Franklyn. Los elementos futuristas también se hallan repartidos durante el film de forma que nos colocan en un futuro muy próximo, donde los sofás cambian de color con un mando a distancia, hay juguetes con forma de grillos que los imitan con total precisión, cabezas de androides que pueden hablar y pensar.



La trama es enrevesada y le permite al espectador exprimir todo su jugo con una segunda proyección. Las interpretaciones de los personajes son realmente geniales. Es en pocas palabras una auténtica joya distópica.



No hay comentarios:

Publicar un comentario