sábado, 29 de junio de 2013

El cine coreano y el tema de la venganza

   Muchos quizás no conocen la brutal película de Chan Wook Park titulada "Old Boy", lo mismo que tampoco puede sonarles el director, pero si la han visto no les será posible negar que ésta no sea una grandiosa y bizarra película, con una interpretación que muchos actorzuelos de ese cine de masas de Hollywood envidiarían a más no poder, y una serie de planos perfectamente ejecutados que nos ofrece toda la magia de un mundo particular: el de su desdichado protagonista, O Dae Su (Chio Min Sik), atrapado en circunstancias extrañas y arrastrado por el rencor y la venganza a la más absoluta perdición, llegando a convertirse en una auténtica bestia, como él mismo afirma en varias ocasiones a lo largo del metraje. Lo cierto es que esta película se ha convertido en película de culto y ha servido de impulso para el incipiente cine coreano, al mismo tiempo que se ha convertido en modelo para una serie de rodajes posteriores (algunos realizados por el mismo director como "Sympathy for Lady Vengeance" y "Sympathy for Mr. Vengeance", que junto con "Old Boy" forman la conocida trilogía de la Venganza) que abarcan ese mismo tema de la venganza desde una perspectiva en mayor o en menor grado fatalista. Con la muerte trágica, típica de las obras de teatro de la Antigüedad, o con alguna otra desgracia, los personajes de estas películas suelen pagar su sed de sangre, que nunca les satisface y que, al contrario, vuelve sus vidas, si es que acaban la trama con el corazón aún latente, algo tremendamente angustioso. Ya lo decía Confucio en el siglo VIII antes de Cristo: "Si vas a embarcarte en un viaje de venganza cava dos tumbas."
  



  Este tipo de cine gusta de impactar al espectador mediante imágenes cruentas y muy sangrientas, sacadas de una imaginación retorcida y sin escrúpulos, y de ahí que en muchos casos tienda a decirse que contienen elementos del Gore (género cinematográfico popularmente conocido por la saga "Saw"). Aquí no es extraños encontrarse con mutilaciones de cuerpos, extracciones de dientes en primer plano, incluso, canibalismo... Es decir, hay que disponer de un estómago duro y una conciencia tranquila para poder disfrutarlo. Así mismo también se presentan (¿cómo no estando en Asia?) aspectos varios del cine de Artes Marciales: peleas memorables uno contra uno, o un1o contra quince si  te llamas O Dae Su. Incluso alguna brizna de surrealismo (sobre todo en las películas de Chio Min Sik) como, por ejemplo, en el instante en el que la amante del Chico Viejo viaja en metro y su soledad se personifica en forma de hormiga gigante.

Algunos de mis títulos preferidos son:


1. Old Boy




De Chan Wook Park. Narra la historia de Oh Dae Su, que es encerrado durante quince años en una prisión ilegal de Seúl, en una habitación con la única compañía de un televisor, a través del cual se instruye y se entrena física y mentalmente para el día en el que consiga escapar por un túnel que él mismo está construyendo. Cada cierto tiempo lo drogan y le visten con nueva ropa. Nadie le da ninguna explicación de por qué está allí y al cierto tiempo deja de pedirla. Gracias al televisor es informado del asesinato de su mujer y de que se le considera sospechoso. Un día lo duermen y lo sacan de la habitación y del edificio. Oh Dae Su ansiará saber por qué ha estado cautivo tanto tiempo y quién se había convertido en su carcelero y ha matado a su esposa para luego soltarle. En su camino de venganza conocerá a Lee Woo, de quien se enamorará perdidamente.

2. Sympathy for Mr. Vengeance




También de Chan Wook Park. Es la película que precede al famoso "Old Boy". Ryo, un joven sordomudo que vive con su novia, que se hace pasar por su hermana, una activista de izquierdas que dice estar relacionada con grupos terroristas norcoreanos, deja sus estudios de arte para mantener a su auténtica hermana, enferma del sistema renal. Consigue 10.000 woks para trasplantarle un riñón, pero él no es un donante apto, por lo que recurre al mercado negro. Allí acuerdan un trato: el riñón de Ryo y el dinero por el riñón compatible. Sin embargo, es drogado y le arrebatan el dinero y su riñón. Al día siguiente le comunican del hospital que ya hay donantes disponibles: Ryo necesita el dinero. Su novia le anima a realizar un secuestro que se acabará truncando y que llevará a una doble venganza: Ryo contra los traficantes de órganos y el padre de la niña secuestrada contra Ryo.

3. Sympathy for Lady Vengeance




Tercer film sobre la venganza de Chan Wook Park que es relativamente más suave y extraño que los dos anteriores. Geum-ja abandona la cárcel tras veinte años acusada por haber asesinado a un niño que había secuestrado. El crimen conmocionó al país tanto por su brutalidad como por la belleza y juventud de su malhechora. Lo cierto es que ella no fue la auténtica asesina. Ahora en libertad buscará vengarse de su cómplice de secuestro, el cual es maestro. Es una película que se construye con continuos flashbacks y que destaca sobre todo por su final, por el brutal modo de cometerse la venganza.

4. Encontré al diablo




"Encontré al diablo" es una película de Kim Ji Won en la cual un asesino psicópata (interpretado por Chio Min Sik) que conduce un autocar escolar se dedica a liquidar y a descuartizar mujeres que encuentra en las soledades de los parques a horas intempestivas para luego venderlas a sus amigos caníbales. Una de las víctimas es la esposa de un policía, quien decidirá tomarse la justicia por su mano. La rivalidad entre protagonista y antagonista es la que une este relato de venganza.

5. No mercy (Sin perdón)




Dirigida por Kim Woo-hyung.  Aunque pueda resultar algo aburrida por la lentitud de su trama merece la pena aguantar hasta el final, que es absolutamente demoledor. Mucho menos sangrienta que las anteriores destaca por ser una buena película policíaca. La policía investiga el asesinato de una joven a las orillas del río Keum. El cuerpo aparece mutilado y todas las pruebas apuntan a un activista medioambiental que pretende salvar la fauna del río y que habría cometido el crimen para dar publicidad a su causa, pero tras todo esto subyace una brutal historia de venganza, de un crimen olvidado, de una violación impune gracias a un corrupto forense, cuya hija será secuestrada y deberá sacar del calabozo de la comisaria al activista, que tiene todas las pruebas en su contra.

6. Confessions



De acuerdo que ésta no es coreana, sino japonesa, pero igualmente es una gran película oriental sobre la venganza que no tiene desperdicio. Es tan genial que puede permitirse el lujo de introducir monólogos de media hora y mantener una trama dinámica y envolvente. Su director es Tetsuya Nakashima. Una profesora de instituto anuncia a su clase que se despide de la escuela debido a la muerte reciente de su hija de 4 años. La policía sospecha que fue un accidente: la niña apareció ahogada en la piscina del centro. Sin embargo, la profesora sabe que su hija fue asesinada y que los culpables fueron alumnos de su clase. Para vengarse les infecta la leche que toman habitualmente en el instituto con VIH.

 

viernes, 28 de junio de 2013

Nocturno, de Rafael Alberti

 




Nocturno


Está vacía Roma, de pronto. Está sin nadie.
Sólo piedras y grietas. Soledad y silencio.
Hoy la terrible madre de todos los ruidos
yace en mi callada igual que un camposanto.
Como un borracho, a tumbos, ando no sé por dónde.
Me he quedado sin sombra está a oscuras.
La busco y no la encuentro. Es la primera noche
de mi vida que la sombra ha huido de mi lado.
No adivino las puertas, no adivino los muros.
Todo es una inmensa catacumba cerrada.
Ha muerto el agua, han muerte las voces y los pasos.
No sé quién soy e ignoro hacia dónde camino.
Roma me sabe a sangre y a borbotón la escupo.
Cruje, salta, se rompe, se derrumba, se cae.
Sólo un hoyo vacío me avisa en las tinieblas
lo que me está esperando.

(Roma, peligro para los caminantes)

domingo, 16 de junio de 2013

Holy Mountains

Hay canciones que te hacen estremecerte la primera vez que la oyes, y la segunda, y la tercera... Holy Mountains, sin ser una de las canciones más conocidas de System of a Down, es una de ellas. Es tal el desgarramiento, la brutalidad del hecho olvidado, que transmiten.