lunes, 8 de junio de 2015

Fragmento de "Viaje al fin de la noche", de Louis Ferdinand Céline





"-¿Es verdad que te has vuelto loco, Ferdinand? -me pregunta ella un jueves.
 -¡Lo estoy! -confesé.
-¿Y aquí van a cuidarte?
-El miedo no puede cuidarse, Lola.
-¿Tanto miedo tienes? 
 -Más todavía, Lola; tanto miedo, fíjate, que si algún día me muero de muerte natural, dentro de muchos años, no quiero que me incineren. Quiero que me dejen pudrir en tierra, en el cementerio, tranquilamente; allí, pronto a resucitar, tal vez... ¿Quién sabe? Mientras que si me redujeran a cenizas, Lola, comprende, todo habría terminado, terminado por completo... Tiene más posibilidades de revivir que las cenizas... Las cenizas es el final... ¿Qué te parece?... Así, pues, la guerra... 
 -¡Oh, ¡Eres un cobarde, Ferdinand! ¡Eres repugnante como una rata!
 -Sí, cobarde del todo, Lola; rechazo la guerra y cuanto implica. No la deploro... No me resigno, yo... No lloriqueo sobre ella, yo... La rechazo sin más, con todos los hombres que contiene; no quiero nada con ellos, con ella. Aunque ellos fueran novecientos noventa y cinco millones y yo estuviera solo, ellos son los equivocados, yo quien tiene razón, porque soy el único que sabe lo que quiere: yo no quiero morir.
-¡Pero es imposible rechazar la guerra, Ferdinand! Únicamente los locos y los cobardes rechazan la guerra cuando la patria está en peligro...
-¡Entonces vivan los locos y los cobardes! O mejor: ¡sobrevivan los locos y los cobardes! ¿Te acuerdas, Lola, por ejemplo, de un solo nombre de los soldados que murieron en la guerra de los Cien Años? ... ¿Has tratado de conocer a uno solo de esos nombres? ¿A que no? ¿Nunca has indagado? Te resultan tan anónimos, indiferentes y más desconocidos que el último átomo de este pisapapeles que tenemos enfrente de nosotros, que tu caca matinal... ¡Ya ves que murieron por nada, Lola! ¡Por absolutamente nada, esos cretinos! ¡Te lo aseguro! ¡Pruebas cantan! Sólo cuenta la vida. Dentro de diez mil años te apuesto a que esta guerra, por muy importante que nos parezca en este momento, estará por completo olvidada... Apenas si una docena de eruditos se engrescarán todavía, aquí y allá, en la ocasión y a propósito de las fechas de las principales hecatombes con que fue ilustrada... Es todo cuanto los hombres han logrado, hasta el momento, encontrar de memorable a propósito de unos y otros, a algunos siglos, a algunos años e incluso a algunas horas de distancia... No creo en el porvenir, Lola... 
En cuanto descubrió hasta qué punto fanfarroneaba de mi vergonzoso estado, dejó de compadecerme... Me juzgó definitivamente despreciable."



3 comentarios:

  1. ¡¡¡Cómo me gusta Céline!!! Tengo esperando "Gignol's band", que me parece una opción estupenda para este verano.

    ResponderEliminar
  2. Primero, perdona por tardar tanto en responder. Tengo el blog un poco descuidado últimamente.

    A mí también me está gustando bastante como escritor: su juego con los estilos, su uso de la ironía, sus metáforas y los elementos absurdos (en el buen sentido del término) me parecen de un nivel difícilmente alcanzable. No obstante, Céline tiene también su ideología, con lo que no empatizo mucho, la verdad. Y bien podría proyectarla o no sobre su texto; cosa que creo que hace a través de la figura de Bardamu, que resulta ser un personaje que llega a apiadarse más de negreros en su visita por el África colonial que por los mismos negros oprimidos y casi podría decirse esclavizados. Algo parecido creo que hace también Bardamu con la figura de la mujer en muchos casos. También hay una pequeña pincelada anticomunista en algún punto de su paso por el continente africano. Estos detalles ideológicos no creo que le resten mérito a la novela que escribe, al igual que la concepción de Bardamu como un héroe pasivo, que describe lo que ve, entiende que no le gusta y, en lugar de intentar mejorarlo, decide huir constantemente. Todo esto consigue que me cueste ponerme en la piel del personaje. Se crea una especie de efecto atracción/rechazo cuando leo "Viaje al fin de la noche", si bien es verdad que esto ya es más una apreciación impresionista propia que algo objetivo que contribuya a valorar si es o no buena obra.

    Leí tu reseña de "Viaje al fin de la noche" hace ya varios meses. ¿Alguna recomendación más de Céline?

    ResponderEliminar
  3. Te entiendo, yo creo que todo los lectores de Céline hemos debido de pasar por ese estado de inquietud provocado por la mezcla de rechazo a su ideología y atracción por su obra. Piensa que no es el único caso de artista reconocido mundialmente que ha simpatizado con regímenes totalitarias (se me ocurre por ejemplo Dalí y sus simpatías con el franquismo), porque en definitiva la ideología no invalida el talento. Como ejemplo claro está la cita sobre la guerra que constituye esta entrada de tu blog: su validez es incuestionable, eterna. Lamentablemente no he leído a Céline todo lo que me gustaría, para agitarte por dentro aún más te recomendaría que leyeses De un castillo a otro, la primera parte de su trilogía autobiográfica. Aquí el conflicto se te hará mucho más evidente, pues relata su breve exilio en Alemania cuando las fuerzas aliadas recuperaron Francia. Pero lo cuenta tan bien, con tanta intensidad, con tanta habilidad, que te tienes que rendir a su arte y aguatar que un filonazi y colaboracionista estuviese tan excepcionalmente dotado para la literatura.

    ResponderEliminar